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Aloe erinacea – Planta Aloe

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Otra especie de aloe que ha cambiado de nombre a lo largo del tiempo es el Aloe erinacea, que antes se llamaba Aloe melanachanta, aunque en la naturaleza son plantas genéticamente diferentes.

Aloe erinacea
Aloe erinacea

Por desgracia, no es fácil encontrarla en la naturaleza, de hecho es una planta rara al igual que la planta del cobre, ambas de origen sudafricano.

Producción y siembra de Aloe erinacea

En Italia, la producción de Aloe erinacea tiene lugar en la región de Liguria, donde se encuentra el grupo ONLAGU, que cultiva muchas variedades de suculentas.

Se siembra en un suelo muy fértil en un invernadero que le permite crecer en sus primeras etapas de forma excelente, como si estuviera en su hábitat natural.

Aloe erinacea: pequeña planta de Namibia

El aloe erinacea es pequeño y se cría en Namibia, mientras que el aloe melanachanta es originario de las regiones del norte de Sudáfrica, la única similitud es que las hojas tienen el mismo tipo de forma en su fase de desarrollo.

Las hojas son triangulares y ásperas, alcanzan hasta 25 centímetros y desde la base se ensanchan hasta un máximo de 4 centímetros.

Aloe erinacea: cuidados e información útil

Si le gusta cultivar plantas de aloe, lo mejor sería crear un invernadero, que es la solución ideal para cuidar el aloe erinacea, permitiéndole absorber la mayor cantidad de luz posible incluso durante las heladas de invierno.

Si no es posible ponerla en un espacio cerrado, hay que minimizar el riesgo, cubriendo la planta de aloe con una lámina de plástico para que no se congele.

Aloe erinacea también disponible en Internet

Las semillas de Aloe erinacea son fáciles de encontrar, ya que se venden tanto en el comercio electrónico como en viveros especializados.

En línea, lo mejor es ponerse en contacto con el vendedor primero y asegurarse de que la semilla es original, tal vez asegurándose de que hay una opción de devolución.

Un precio aceptable para este tipo de plantas es de unos 20 euros, con los gastos de envío incluidos, mientras que en el vivero puede variar en función de la disponibilidad, y el coste es de unos 12 euros.